Chili con camote

Platos principales | 5 septiembre, 2016 | By

Chili con camote 2

El domingo muchas bicicletas inundaron la ciudad y le dolió mucho a mi falta de movimiento no tener una para unirme a la multitud. Dicen que manejar bicicleta nunca se olvida y se comparan muchas otras actividades con esta para demostrarlo. “Nadar es como manejar bicicleta, nunca se olvida”, “si aprendes a conducir un auto, jamás lo vas a olvidar, como manejar bicicleta”. ¿Saben qué nunca se compara con manejar bicicleta? Cocinar. Porque, al parecer, es posible olvidarse cocinar.

Pasé más de un mes sin tocar una espátula o cucharón, confié mi dieta (vegetariana) en otras manos maravillosas mientras hacía limpiezas externas y muchísimas internas. Me olvidé, por un momento, de leer etiquetas, imaginar sabores y garabatear menús. Cuando, de vuelta en la subestimada rutina, se presentó la necesidad de preparar un plato nutritivo y consistente, fallé en los procedimientos más básicos (abrir una lata de salsa, picar un pimiento en cubos más o menos iguales). Fue ahí donde me di cuenta de la necesidad de las recetas. Pero, en serio, si hay poco tiempo para cocinar, no es lo más común parar después de cada paso para leer desde una pantalla o un libro qué viene después. Lo que tenemos en la cabeza para esos platos que no fallan, son casi recetas.

Estas “casi-recetas” no son exactas, no necesitan cronómetro ni vasos medidores. Aún así, no fallan y nos dejan confiar en el instinto cocinero (que, eso sí, cuando bien desarrollado, nunca se va).

Chili con camote

En mi casa, la mayoría de los almuerzos se hacen con “casi-recetas”. No tenemos el tiempo para la exactitud, así que dejamos que la lengua, el oído y la vista sean las mejores herramientas de medida. Incluso contando con tan rudimentarias herramientas, los sabores se mantienen consistentes semana a semana, mes a mes.

Esta es una de mis casi-recetas favorita. Un chili andino, fácil, barato y lleno de sabor. Puede parecer largo, pero la mayoría de los pasos no requieren de mucha atención. Además, se puede hacer una olla bien grande y congelar una parte para los días de gran frenesí o para los días fríos de invierno (que sigue insistiendo en quedarse) que necesitan de cariño, tibieza y sabor en grandes cantidades.

Chili con camote 4

Chili con camote
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Ingredientes
  1. 1 libra de frejoles negros
  2. 2 vainas de ají colorado seco
  3. aceite de oliva
  4. 3 dientes de ajo
  5. 1 cebolla
  6. 6 tomates pera
  7. 420 gr de salsa de tomate
  8. 1 pimiento morrón
  9. 4 camotes medianos
  10. 1 cuchara de orégano seco
  11. 1/2 cucharilla de comino molido
  12. 3 hojas de laurel seco
  13. sal y pimienta
Instrucciones
  1. Una noche antes de cocinar, remojar los frejoles el ají colorado en agua tibia.
  2. Cocer* los frejoles.
  3. Pelar los camotes, picarlos en cubos y hacerlos hervir hasta que no estén del todo cocidos. Reservar el agua.
  4. En una olla grande, calentar un chorrito de aceite de oliva.
  5. Con ayuda de la procesadora, picar la cebolla y el ajo. Trasladar a la olla y dejar dorar.
  6. Mientras tanto, picar el pimiento en cubos grandes. Añadir a la olla junto con la salsa de tomate.
  7. En la misma procesadora, colocar 3 tomates y el ají colorado y hacerlos puré. Vaciar en la olla.
  8. Añadir el camote, el orégano, comino, laurel, sal y pimienta. Aumentar el agua del camote hasta que tenga una consistencia espesa. Dejar hervir por 10 minutos
  9. Picar los tomates restantes en cubos grandes. Añadir al chili. Dejar hervir por menos de 5 minutos.
  10. Para servir, acompañar con cilantro fresco, palta y tortillas o chips de tortillas.
Notas
  1. *La manera más fácil y segura que he encontrado de cocer frejoles es en olla de presión. Ponerlos a hervir en abundante agua con algunas hojas de laurel (esto ayuda en la digestión después) y esperar a que hiervan SIN la tapa. En cuanto esté hirviendo, se habrá formado una espuma como capa superior. Es muy importante retirar esta espuma (de nuevo, para facilitar la digestión). Después, tapar, bajar el fuego y dejar cocer (con el pitón sonando) por 20-25 minutos. Dejar reposar por 30 minutos (esto permite que los nutrientes vuelvan a ingresar a los frejoles). Finalmente, descartar el agua de cocción de los frejoles y enjuagarlos.
  2. Puede parecer un proceso muy largo, pero requiere poquísima atención y se puede hacer una noche antes o medio día antes de cocinar, mientras se hacen otras cosas.
Entre hojas y semillas http://entrehojasysemillas.com/

chili con camote 5

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